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Se acercan fechas importantes, cada vez la Navidad empieza antes,  incluso de que nos comamos el primer chocolate del calendario de adviento. Días de reír, de recordar, de abrazar a los tuyos. Y es que todos sabemos que en Navidad,  lo fundamental es reunir a la familia, a los amigos y, en general, a aquellos con los que queremos estar.

Habitualmente el cariño y la alegría nos hacen subir los decibelios. Y esto puede ocasionar molestias a los ajenos a nuestras celebraciones. Ya sabes: mucha gente reunida en un mismo espacio, muchas ganas de verse y mucho que contar. Todo ello ocasiona ciertos problemas sonoros. Por eso, a continuación te damos unos consejos para controlar el ruido durante estas fiestas y disfrutar de unas Navidades totalmente en paz:

-¡Chssss! Es evidente, ¡baja el tono!: Sabemos que la historia de tu cuñado es muy divertida y que no puedes evitar reírte a carcajadas. No obstante, debes recordar que a tu vecino puede no interesarle. Incluso al resto de la mesa puede no interesarle. Por eso, ¡relájate! Un volumen sosegado le dará un cierto grado de intimidad a tus conversaciones y te ayudará a entender mejor a todos los que te rodean. Otra razón por la que guardar silencio y no interrumpir durante una conversación es que la relación con la otra parte mejora, ya que se siente comprendida, escuchada y aprecia interés en lo que está diciendo.

Música sí, pero con límites: Son días en los que la celebración va acompañada de música, de panderetas, de villancicos…Cada uno interpreta a su manera y a veces la cosa puede descontrolarse. Por eso, es importante moderar el tono del reproductor de música, ¡e incluso el nuestro! Con el volumen de la televisión pasa lo mismo. Por cierto, las Navidades son una época en la que no paramos de recibir mensajes y llamadas, así que poner el teléfono móvil en silencio es otro buen consejo si quieres eliminar el ruido en tus reuniones.

-¡Esa puerta!: Además de preservar el calor, que buena falta nos hace en estas fechas, es muy importante para neutralizar los ruidos. ¡Bien lo sabemos! La actividad de la cocina, que puede convertirse en un caos, se queda en la cocina. ¡Y lo mismo en el salón! Recuerda: si no quieres molestar, ¡la puerta siempre cerrada!

-¡Pirotecnia controlada!: Nuestra tradición nos precede. Somos un pueblo que vive, siente y ama a través de la pirotecnia. No obstante, en fechas navideñas, debemos ser conscientes del día y la hora en la que vamos a lanzar los fuegos artificiales y los petardos. ¡Respeta el descanso!

-Juguetes ruidosos: Educar contra el ruido no es una tarea que deba enseñarse solo en las aulas. Los juguetes, sinónimo de ilusión y diversión para todos los niños en estas fechas navideñas, son otra fuente de ruido, ya que algunos superan los 85 decibelios. Esta puede ser una barrera que puede ser peligrosa. Si decidimos colocar auriculares, debemos comprobar si tienen limitador de sonido, pues no es acústicamente sano superar esa cima de los 85 decibelios.

Llegan días cargados de cariño, ilusión y ganas. Disfruta estas navidades respetando a los demás. Solo así, con un nivel de convivencia agradable para todos, será posible esa esperada “noche de paz”.

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